lunes, 11 de junio de 2012

Dinamica de la Corteza Terrestre



La corteza terrestre es la capa rocosa externa de la Tierra. Es comparativamente fina, con un espesor que varía de 7 km, en el fondo oceánico, hasta 70 km en las zonas montañosas de los continentes.1 Los elementos más abundantes de esta capa son el silicio, el oxígeno, el aluminio y el magnesio. Su temperatura es directamente proporcional a la profundidad observada desde la superficie litosférica, aumentando en promedio un grado centígrado por cada 33 metros de profundidad, hecho conocido como gradiente geotérmico. La corteza de la Tierra ha sido generada por procesos ígneos, y estas cortezas son más ricas en elementos incompatibles que sus mantos subyacentes.

Estructura de la Tierra.

La corteza del planeta Tierra está formada por placas que flotan sobre el manto, una capa de materiales calientes y pastosos que, a veces, salen por una grieta formando volcanes.
La densidad y la presión aumentan hacia el centro de la Tierra. En el núcleo están los materiales más pesados, los metales. El calor los mantiene en estado líquido, con fuertes movimientos. El núcleo interno es sólido.

Las fuerzas internas de la Tierra se notan en el exterior. Los movimientos rápidos originan terremotos. Los lentos forman plegamientos, como los que crearon las montañas.
El rápido movimiento rotatorio y el núcleo metálico generan un campo magnético que, junto a la atmosfera, nos protege de las radiaciones nocivas del Sol y de las otras estrellas.

Capas de la Tierra

Desde el exterior hacia el interior podemos dividir la Tierra en cinco partes:

Atmósfera: Es la cubierta gaseosa que rodea el cuerpo sólido del planeta. Tiene un grosor de más de 1.100 km, aunque la mitad de su masa se concentra en los 5,6 km más bajos.

Hidrosfera: Se compone principalmente de océanos, pero en sentido estricto comprende todas las superficies acuáticas del mundo, como mares interiores, lagos, ríos y aguas subterráneas. La profundidad media de los océanos es de 3.794 m, más de cinco veces la altura media de los continentes.

Litosfera: Compuesta sobre todo por la corteza terrestre, se extiende hasta los 100 km de profundidad. Las rocas de la litosfera tienen una densidad media de 2,7 veces la del agua y se componen casi por completo de 11 elementos, que juntos forman el 99,5% de su masa. El más abundante es el oxígeno, seguido por el silicio, aluminio, hierro, calcio, sodio, potasio, magnesio, titanio, hidrógeno y fósforo. Además, aparecen otros 11 elementos en cantidades menores del 0,1: carbono, manganeso, azufre, bario, cloro, cromo, flúor, circonio, níquel, estroncio y vanadio. Los elementos están presentes en la litosfera casi por completo en forma de compuestos más que en su estado libre.

La litosfera comprende dos capas, la corteza y el manto superior, que se dividen en unas doce placas tectónicas rígidas. El manto superior está separado de la corteza por una discontinuidad sísmica, la discontinuidad de Mohorovicic, y del manto inferior por una zona débil conocida como astenósfera. Las rocas plásticas y parcialmente fundidas de la astenósfera, de 100 km de grosor, permiten a los continentes trasladarse por la superficie terrestre y a los océanos abrirse y cerrarse.

Manto: Se extiende desde la base de la corteza hasta una profundidad de unos 2.900 km. Excepto en la zona conocida como astenósfera, es sólido y su densidad, que aumenta con la profundidad, oscila de 3,3 a 6. El manto superior se compone de hierro y silicatos de magnesio como el olivino y el inferior de una mezcla de óxidos de magnesio, hierro y silicio.

Núcleo: Tiene una capa exterior de unos 2.225 km de grosor con una densidad relativa media de 10. Esta capa es probablemente rígida y su superficie exterior tiene depresiones y picos. Por el contrario, el núcleo interior, cuyo radio es de unos 1.275 km, es sólido. Ambas capas del núcleo se componen de hierro con un pequeño porcentaje de níquel y de otros elementos. Las temperaturas del núcleo interior pueden llegar a los 6.650 °C y su densidad media es de 13.

El núcleo interno irradia continuamente un calor intenso hacia afuera, a través de las diversas capas concéntricas que forman la porción sólida del planeta. La fuente de este calor es la energía liberada por la desintegración del uranio y otros elementos radiactivos. Las corrientes de convección dentro del manto trasladan la mayor parte de la energía térmica de la Tierra hasta la superficie.

Corona: capa de gran extensión, temperaturas altas y de bajísima densidad. Está formada por gases enrarecidos y gigantescos campos magnéticos que varían su forma de hora en hora. Ésta capa es impresionante vista durante la fase de totalidad de un eclipse de Sol.



Factores que Forman y Modifican el Relieve.

Son causas externas aquellas que se originan en el exterior de la tierra. Modifican muy lentamente la corteza terrestre:

La erosión producida por el agua o el viento que va desgastando la corteza terrestre y trasladando materiales de un lugar a otro.

La ruptura de las rocas que se produce al meterse el agua entre las grietas y al helarse hace presión hasta conseguir romperlas. También se producen rupturas al estar sometidos a cambios bruscos y continuados de temperatura.

La acción del hombre que cada vez más, debido a que dispone de grandes maquinas es capaz de realizar grandes obras y de trasladar de un lugar a otro,  grandes cantidades de tierra y roca que cambian el paisaje. Puede por ejemplo, convertir un valle en un lago artificial al realizar un embalse.
Además de las causas externas existen otros fenómenos que se llevan a cabo en el interior de la tierra y estos también modifican, aunque más lentamente la corteza terrestre:

El vulcanismo es un fenómeno mediante el cual, a través de grietas del manto y de la corteza terrestre, salen al exterior materiales a grandes temperaturas que al enfriarse se solidifican y alteran la forma de la corteza  terrestre en ese punto. A veces suelen aparecer mediante explosiones que alteran igualmente la forma del terreno. Los puntos por los que salen al exterior  esos materiales (rocas, lava, ceniza y gases) se llaman volcanes. La boca del volcán se llama cráter.

Los terremotos o movimientos sísmicos son sacudidas del terreno  que se producen cuando las placas que forman la corteza terrestre chocan entre si o sufren alguna fractura o desviación de su posición debido a las grandes presiones que hay en el interior de la tierra, este fenómeno hace que el terreno vibre y se produzcan hundimientos, elevaciones o grietas que cambian el paisaje.

El punto del interior de la corteza terrestre donde realmente se produce el problema, se llama hipocentro, el punto de la superficie terrestre que hay sobre el helicóptero se llama epicentro, cuanto más cerca se está del epicentro, mayores son los destrozos que sufren las poblaciones. Los terremotos se miden con sismógrafo, que son unos aparatos basados en el movimiento que el temblor de la tierra produce sobre un péndulo, que marca un grafico sobre un cilindro que se mueve horizontalmente, aunque modernamente los sismógrafos son aparatos mucho más complejos.







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